16 de abril de 2016

Analizar nuestro tango, hacer a Mora nuestra representante y olvidar a Naveira

Con demasiada frecuencia me encuentro con colegas criticando un espectáculo con un simple "no me gusta". Un "no me gusta" está bien para mi tía Felicia, o para Ramón mi vecino del almacén. Lo mismo va para los elogios hipérboles cargados de calificativos que poco tienen que ver con los contenidos de la obra en sí. Ahora, para un artista lo menos que pretendo es un mínimo análisis. Aquello sumamente valeroso en un público no afín al lenguaje del arte, se vuelve pobre en boca de un público que se supone participa del desarrollo del género sobre el que comenta.
Imagínense que un empresario de los kioscos prueba por primera vez la Coca Cola. Imaginemos dos posibles resúmenes al encontrarse más tarde con su socio:
  1. "me encantó, ufff! maravilloso, que genios lo que lo crearon, como nada que probé antes, la verdad que me emocionó..., ahhhh tenía un sabor único. Me sorprendí, casi lloré, me reí y me acordé de un montón de momentos felices" 
  2. "Estuvo buenísmo! Lo primero con lo que te encontrás es con un líquido burbujeante e inquietantemente negro.  Las burbujas, mas gruesas que las del champagne, salpicaban los labios por fuera. Cuando lo tomás es de un dulce adictivo y se toma bien fría. Y a pesar de ser dulce va bien para combinarlo con productos fritos como papas. Me dejó super exitado y me traje un par de muestras".
Uno es mas propio de una publicidad sin contenido pero que podría contagiar, el otro analiza y aun se permite disfrutar. Ambos pueden contener comentarios tanto positivos como negativos. 

El análisis sirve para entender, con todos los beneficios que eso implica. Si comprendemos al arte como algo relacionado a la expresión humana y como tal algo que está en constante movimiento, podemos también tener en cuenta que todo lo que aprendamos nos ayudará a hacer aportes que alimenten ese movimiento. Cualquier espectáculo es una oportunidad de aprender algo de la infinidad de cosas que no sabemos ni entendemos. Si vemos una obra y no nos deja nada, debemos desconfiar de nuestra curiosidad, de nuestra capacidad de aprender y de las preguntas que nos hacemos. 

En la comunidad del tango danza es frecuente encontrarse con que antes de decir algo positivo no son pocos los que se atajan aclarando que tal o cual espectáculo no es algo que harían o comentarios que nada tienen que ver con la obra sino con la necesidad de autodeterminación de quien lo expresa y que resta y resta y resta. 

Ante esta cultura de la resta en una época donde la innovación es esencial se me da por pasar algunas sugerencias casi como un pedido, para quienes saben de tango bailado y van a ver una obra:
  • Miremos cada obra teniendo en cuenta el conocimiento y la información obtenida de todas las obras del mismo género que hemos visto. ¿Por qué? ¿Por qué no compararlas con obras de teatro, ni de danza, ni de circo? Podemos, pero teniendo en cuenta las particularidades evolutivas del género. 

El tango es de todos los que participamos en él, no hace falta atajarnos aclarando a cada paso lo que nos gusta o no. Con bailar un poco el otro sabe que puede encontrar en nosotros, lo otro depende de como le caigamos. A mucha gente que al comenzar hablando de Naveira se ataja, pero si él no hubiese empezado a sintetizar y transmitir la información cuando lo hizo y de la manera que lo hizo, hoy gran parte de la comunidad y principalmente la gente del escenario, hoy estaría haciendo otra cosa muy diferente. Que cualquier funcionario que trabaja en el ministerio de cultura no conozca el nombre Naveira es catastrófico. Es culpa de todos los funcionarios pero principalmente de la comunidad del tango. Que Mora Godoy sea la referente popular del tango no es culpa o mérito de una política gubernamental superficialista o no, es culpa o mérito de la comunidad de tango y nadie más.

El tango danza se beneficiaría mucho si sus artistas conocieran la historia de los últimos 20 años en el que el tango "renació". En el que la docencia del tango se creó, en que el llamado Tango Escenario tomó un vuelo técnico impensado en otros tiempos. Es importante analizar y comprender un poco de los procesos que llevaron a que hoy se pueda hacer tal o cual coreo. Porque nuestra ignorancia no debe nunca darnos vergüenza pero jamás debe enorgullecernos.

Para que el tango comience a tomar direcciones que nos enorgullezcan es menester comenzar a analizar comprender trabajar en el desarrollo de una intelectualidad colectiva. En ese orden es importante comprender que al investigador, al innovador, todo tanguero debe apoyarlo. No es  tan importante la obra que el investigador construya con la maleza cortada sino el camino que abren sus machetazos al desmalezar.
Es necesario mirar su espectáculo y compararlo con espectáculos de tango anteriores para entender que puertas abrió. Y la ignorancia puede combatirse aunque no guste leer libros, puede combatirse yendo, un rato antes de ir a la milonga, a ver una obrita de cualquier género. Una vez por mes alcanza. La mayoría dura 50' y aunque sea un bajón, aunque no la entiendan, el escenario da información. Y después, cuando analicen lo que vieron, hagan el ejercicio de no decir lo que les gustó o no les gustó. Enumeren lo que "nos llamó la atención", lo que "no entendimos", todas las preguntas son análisis, ¿por qué las luces eran de x color? ¿Qué sensación me generó una escena? Analizarla desde los distintos abordajes que se hicieron en esa escena, el texto, la historia, los hechos, el vestuarios, los colores, las luces, los clarooscuros, el maquillaje, la actuación, las acciones de los actores (la dirección), la coreografía, la elección musical, su tratamiento, su interpretación, etc. y creémos una pregunta u opinión sobre cada punto y saquemos conclusiones. Erradas o certeras, aunque se las contemos a alguien o no. Es un ejercicio útil y eventualmente va a ayudar a que la innovación se desarrolle y si el trabajo de los investigadores se desarrolla eso nos volverá, ya sea con más alumnos, con nuevo material resuelto para coreos más tradicionales, con nueva información para enseñar, etc. 
La investigación es la base del desarrollo y crecimiento de cualquier industria. Nuestra industria  es cultural y es la del tango. Si con políticas de innovación pobres y con una reticencia de la comunidad de milongueros/bailarines a apoyar abiertamente toda innovación escénica, el tango llegó a tener un crecimiento de hasta el 35% anual de la oferta en los últimos 20 años, imaginemos cuanto podría crecer si la mayoría de la comunidad entendiera cada avance como tal, que criticara positivamente y con cierto criterio analítico.
Apostemos al crecimiento del tango.

14 de abril de 2016

Generación de opinión ¿De donde surgen los temas de los que hablamos?

Es maravilloso como una temática de conversación interna de una oficina puede convertirse en un tema a nivel nacional.

Los actores que abordan una conversación están inevitablemente atravesados por su propia realidad y escogen en conjunto, como comunidad los temas que quieren que les preocupen. ¿Por qué la inseguridad, por ejemplo, puede ser más interesante que la educación? En gran parte tiene que ver con la idiosincrasia de una cultura dada. En otra tiene que ver con la cercanía cotidiana y otra por lo que le interesa a ciertos líderes de opinión internos.
Pero en fin, un grupo de personas deciden que el tema que los atraviesa es la manera en que el jefe trata a los hombres de entre 30 y 50 años. Pronto comienza a despertarse teorías, se suma malestar o su opuesto, se crean bandos y lentamente se instala en la oficina un juicio sobre el accionar constante del jefe. Esta temática eventualmente devendrá en acción. Quizás el jefe renuncie o se vea afectada la producción. Para una vez agotado o superado por otro tema establecido/elegido pasará al reposo o directamente al olvido.
Lo mismo puede suceder con un tema que trasciende los límites de una oficina. Se instala la temática de la inseguridad. Y todos los involucrados en esa oficina comienzan a construir esta temática en torno a su experiencia con la inseguridad. Por pertenecer a un mismo grupo social, en un mismo espacio de interacción contínua y coincidir en una macro-compresion del mundo crearán una línea de pensamiento. Está temática, por estar de moda, por así decirle, aparecerá continuamente en en pensamiento individual y comenzará a ser un referente para analizar otras temáticas e inevitablemente atravesará toda expresión de estos individuos del grupo dado. Ahora, supongamos que ese grupo es de una oficina de un diario o una oficina gubernamental.
Afectados por un enfoque específico sobre una temática impuesta por el grupo los individuos comenzarán a accionar. Si el tema es la inseguridad los periodistas de ese diario, cuando escriban una nota, y reconozcan en ella cualquier atisbo de información que se vincule a la inseguridad se verán atraídos a ella como un bichito a un farol. No la buscarán conscientemente pero si reaccionarán viendo en esta temática un lugar conocido, un lugar de confort y en afán de alcanzar este confort resaltarán en la nota los puntos que se vinculan a la inseguridad a ese punto que les suena familiar.

Desde notas culturales hasta internacionales se vincularán al tema de la inseguridad. Así la temática probablemente se traslade a las comunidades que consumen dicho diario. En especial si el ámbito social o intelectual al que pertenecen los periodistas coincide con el de sus consumidores. De esta manera se genera opinión. Una opinión regida por una línea masticada y digerida por un grupo cerrado de personas y que representa su comprensión y vínculo con el mundo.
No es que el grupo de periodistas se puso de acuerdo en generar opinión en la materia, la mayoría está convencida de que la inseguridad es mas importante que la educación por ejemplo. El tema simplemente los atraviesa, no saben de donde viene pero los hace reaccionar. Y tener esa idea los hace parte de su comunidad, tribu o manada.

Cualquier persona que no se ha tomado unas horas por interesarse en la psicología social o la dinámica de grupos suele desestimarme rápidamente, en un afán intelectual mas propio del siglo XIX. El que se tome el trabajo de leer 4 o 5 estudios y algun artículo se sorprendería por lo simple que es su funcionamiento. Trascender el paso de comprender la mecánica y ya querer imponer un tema conscientemente, puede ser tarea mas compleja pero para nada faraónica.
Invito a mis 50 lectores recurrentes a tomar una temática que los desvela hoy e intentar reemplazarla por otra como experimento. Verán que si es noble en algún aspecto pronto atravesará todo lo que hacen en especial si logran compartirla con otros. 

7 de abril de 2016

Tango Argentino - Definición


El Tango Argentino es un baile de pareja de la familia de los bailes de salón, con una fuerte identidad y características propias. Carece de una coreografía preestablecida, a excepción de creaciones hechas a fin de ser exhibidas.
Es social y de origen popular.
De la pareja una persona guía y una que es guiada.

Como en otras danzas de salón los bailarines están de pié, enfrentados el uno al otro, con las líneas de las caderas y los hombros paralelos al suelo.
Cada bailarín puede moverse lateralmente, hacia delante o hacia atrás así como ‘pivotear’ sobre una pierna para girar.

Una particularidad del género es la disociación de movimientos, espacio e interpretación musical entre ambos bailarines que generan, en su conjunto,  una composición de por sí.
Siendo una baile improvisado no está condicionado por ningún patrón musical ni rítmico preestablecido. La música usada casi totalmente en todo el mundo para bailarlo son grabaciones de Tango Argentino de las décadas del ’20 a finales de los ’40, cuyo conjunto de estructuras, patrones, repeticiones rítmicas e interpretación echan luz sobre las opciones que tienen disponibles los bailarines a la hora de improvisar y, salvo raras excepciones, no logran ser repetidas o reinventadas por intérpretes contemporáneas.

Suele ser constante el cambio de parejas con excepción de los profesionales. Los cambios suelen ser cada 4 tangos.
La pista de baile donde se lleva a cabo la milonga tiene 4 lados rectos y los bailarines circulan ordenadamente en sentido anti-horario y en carriles concéntricos.
Existen diferentes estilos, cada uno con sus propias reglas y excepciones. Es común que particularidades estilísticas sean confundidas con elementos definitorios del género.

1 de diciembre de 2015

Reacción vs. Razón

Hay quienes se esfuerzan en convencerse de nuestro poder como individuos, de lo particularmente únicos que somos, de que lo que hacemos o nos sucede, nos determina como 'especiales'. Mientras que hemos otros que entendemos lo que hacemos o nos sucede mas como una consecuencia determinada por nuestro carácter como seres sociales.
La mayoría de nuestras acciones pasadas eran previsibles. Decidimos una ínfima parte de lo que creemos decidir. Reaccionamos mas que nada.
Pero cuestionar nuestra capacidad de determinación pone en riesgo la idea y justificación de nuestra existencia. Stanley Milgram fue atacado en desmesura por exponer este tipo de descubrimientos. 

En las relaciones de pareja es donde mas obvio se me hace. Caemos constantemente en lugares comunes. Conquistamos, seducimos, cortejamos, acompañamos, cuidamos, protegemos, nos aburrimos, nos perdemos, nos estancamos, recomenzamos, 'elegimos'.
Desde mi análisis, el contexto ha determinado nuestra genética y, en cierto punto, da igual a quien tenemos enfrente: La situación dada fue lo que nos llevó a accionar de cierta manera. Y solo la aceptación de esta condición de seres intuitivos nos puede permitir momentos de lucidez. Y serán esos momentos de verdadera lucidez, en que veremos los hilos que nos mueven, y que nos permitirán ser humanos pensantes e individuales y actuar por fuera de la norma. 


30 de noviembre de 2015

Análisis del tango en escena - Formas folclórica y artística

Nota sobre la danza del tango. 

No encuentro otra manera de comenzar un análisis sobre las problemáticas del tango en escena que no comience por separar el tango en dos formas. Las cuales, sin ánimo de hacer un juicio de valor, diferencio entre: Tango folclórico y tango artístico. 

      • "Folclórico" es aquel que llega al escenario acompañado por una batería de símbolos culturales sean estos modismos, gestos, vestuarios, peinados, historia, música, etc. Tiende a ser auto referencial y sumamente arraigado en la historia del entorno en el que fue creado. Peca de ser una clase de museo vivo y facilmente puede calificar como el "teatro muerto" que presenta Peter Brook. 
      • "Artístico" suele ser pensado como una técnica de movimiento y aborda temáticas referidas al hombre en su relación con el mundo, ya sea externo o interno. Corre gran riesgo de perder conexión con una especie de esencia que nadie puede describir pero que cuando no está, todos los que estamos en esto notamos.
No queda claro si es realmente posible crear un nuevo tango escénico, uno que sobrepase las dimensiones alcanzadas por los individuales y casi efímeros intentos de quienes formamos parte de las compañías de vanguardia tanguera.

La tendencia de los grandes productores al igual que de los organismos oficiales es apoyar la primera de estas dos formas del tango escénico. Creo que esto tiene mucho que ver con que el tango escena no haya evolucionado mayormente en los últimos 50 o 60 años. Sin embargo sí se ha desarrollado su técnica. Es decir, hoy los bailarines aprenden masivamente y en tiempo récord, cosas que solo unos pocos, que además necesitaban mucho mas tiempo, podían lograr hace 15 años. Sin embargo ese logro no hace al lenguaje escénico en sí sino mas a un alfabeto, por así decirle.

La estandarización del tango, impulsada por la política del Mundial de Tango durante la gestión de Lombardi en la CABA, para bien o para mal, proporcionó ciertas particularidades que determinan un abecedario tanguero aceptado por el gran público y que puede difundirse facilmente.
Este abecedario puede ser un regalo para productores y coreógrafos a la hora de desarrollar un lenguaje escénico nuevo y traer con él al tango escénico hacia el siglo XXI. Innovando los menajes, las temáticas y la estética conservando la esencia de nuestra danza. Solo esperemos no tener que esperar otros 15 años.

27 de agosto de 2015

Un cuento

En buenos aires crece un monstruo gentil sobre el concreto de Congreso, un monstruo que se desprende del asfalto y se envuelve en la desgana de la gente, en su piel. Se alimenta de palomas e indiferencia, tanto es que come en este buenos aires tuyo y mío que crece todos los días un poquito, y aunque es gentil nadie puede evitar sus torpezas. Un bostezo puede quedarse con las mejores ideas, un abrazo con vos y conmigo y entristece. Entristece por romper, por extraviar, por hacer daño de puro grande, de puro gentil. Sus caricias duelen y sus suspiros se llevan los techos, y cuando acaricia, bosteza, abraza, duele, entristece, te mira. De los párpados y de las manos se le vuelcan de nuevo palomas e indiferencias hacia la Rivadavia de buenos aires. Y él trata, se abalanza encima de las veredas antes de que las indiferencias y las palomas se le escapen para siempre de la vista. Y sus ojos, los dos, porque él solo tiene dos, se llenan de lágrimas cuando tirado en las veredas siente bajo suyo lo que queda de una emoción aplastadas. Y trata de irse de la ciudad, de la plaza y el congreso. Pero las brujas, los piqueteros, argentina país hecho mierda y hermoso, las abuelas, vos y yo y el sindicato, le cierran el paso, lo guían en círculos hasta que abandona su comisión y vuelve a la plaza del Congreso cada madrugada y se tira entre las estatuas a contemplar su vacío y deja que pase el tiempo hasta que le agarra hambre otra vez.

28 de enero de 2015

La música a la calle

Me gusta, al dejar un lugar,  que quede mejor de lo que lo encontré. Y antes de dejar Buenos Aires también quiero dejarlo mas lindo que lo que estaba cuando llegué. Lo mas fácil de mejorar en esta ciudad es su calle. Y si hay algo que puedo afirmar de Buenos Aires es que Buenos Aires es su calle. 

La calle es el lugar que nadie puede darnos como ciudadanos. La calle es de su gente y solo su gente hace valer esa propiedad. 
Sueño con que Buenos Aires se vuelque a sus calles, no convocados por el gobierno sino, por deseos de habitarlas. Que la presencia de la gente común en la calle, sea muestra del interés por el lugar en donde vivimos. Que quienes somos como individuos y como colectivos se impregne en nuestra vereda. Sueño con que la belleza privada y secreta de 3 millones de personas se vuelque desde dentro de sus casas, PH y departamentos, a las veredas. Abriendo un día postigos y destrabando rejas. 
Me imagino las plantas de la viejita de abajo multiplicándose, saliendo por el pasillo del edificio y llegando al frente y a los cableados de la calle. Que los músicos de al lado saquen de la sala de ensayo su rock y lo compartan en la vereda. Que la señora del acordeón de la otra cuadra convide sus chamamés desde el zaguán con mate, nietos y banquitos. Que cada músico, profesional o aficionado de la ciudad, salga un mismo día del año a su vereda a tocar en libertad. A inundar las calles con su arte, de todos los géneros y calidades. Que el sonido no sea provisto por un gobierno de turno, que los ojos de la calle ese día no sean los de la policía sino la de cientos de vecinos en las veredas. Conocerle la cara a los del edificio de 718 o la casa del 725. 

En cada cuadra de Buenos Aires hay un músico al menos. Que sean ellos la infantería de nuestra conquista de las veredas. Que se llenen las veredas de boleros, chacareras, rock, baladas, candombe, jazz, punk, ópera. Y que la música traiga las bicicletas, las pelotas, las cintas, las mesas, las parrillas. La belleza porteña, afuera, al alcance de todos.

¿Por que? porque podemos, porque la vereda es nuestra, porque merecemos vivir en un lugar bello. Cada uno desde su lugar puede embellecer la ciudad, la belleza trae unión y la unión trae seguridad. Embellecer, una cosa por vez, un día a la vez. 

Como mi sueño comienza por la música, que es la belleza que más rápido viaja y más se contagia me pareció que el 22 de noviembre es un buen día para materializar mi sueño y condensarlo. Un 22 de noviembre tomar Buenos Aires. No con marchas, no con pancartas, no con movilizaciones, ni grandes aglomeraciones. Sino desde la vereda de nuestra casa con la guitarra en mano y el canto en la voz con un mensaje claro: Queremos una ciudad bella con calles de sus habitantes ¡Vamos por todo! 

Esto recién empieza. - El arte a la calle